La semana pasada pude ir al concierto de Paul Mc Cartney y realmente como dije por ahí, fue el cierre de una historia.Una historia de niñez, adolescencia y juventud que logró llegar hasta hoy.Creo que cerré el circulo, siempre quise ver de nuevo a los cuatro pero ver a uno me bastó. Fin.Pero Paul se fue, y con él en un par de dias la emocion de haber visto un espectáculo increible.Por eso pensé en postear algo sobre lo cual nunca se va la emoción,nunca se va la utopía.Solo como dijo Galeano, da un paso cuando yo doy uno, y siempre la tengo por delante y me hace andar.
Lo haremos tú y yo,
nosotros lo haremos,
tomemos la arcilla
para el hombre nuevo.
Su sangre vendrá
de todas las sangres,
borrando los siglos
del miedo y del hambre.
Por brazo, un fusil;
por luz, la mirada,
y junto a la idea
una bala asomada.
Y donde el amor,
un grito escondido,
millones de oídos
serán receptivos.
Su grito será
de guerra y victoria,
como un tableteo
que anuncia la gloria.
Y por corazón
a ese hombre daremos
el del guerrillero
que todos sabemos.
Lo haremos tú y yo
(por brazo, un fusil),
nosotros lo haremos
(por luz, la mirada);
tomemos la arcilla:
es de madrugada.
Cancion del hombre nuevo , Daniel Viglietti
martes, 16 de noviembre de 2010
jueves, 30 de septiembre de 2010
Torturador y espejo
Mirate
así
qué cangrejo monstruoso atenazó tu infancia
qué paliza paterna te generó cobarde
qué tristes sumisiones te hicieron despiadado
no escapes a tus ojos
mirate
así
dónde están las walkirias que no pudiste
la primera marmita de tus sañas
te metiste en crueldades de once varas
y ahora el odio te sigue como un buitre
no escapes a tus ojos
mirate
así
aunque nadie te mate
sos cadáver
aunque nadie te pudra
estás podrido
dios te ampare
o mejor
dios te reviente.
Mario Benedetti
así
qué cangrejo monstruoso atenazó tu infancia
qué paliza paterna te generó cobarde
qué tristes sumisiones te hicieron despiadado
no escapes a tus ojos
mirate
así
dónde están las walkirias que no pudiste
la primera marmita de tus sañas
te metiste en crueldades de once varas
y ahora el odio te sigue como un buitre
no escapes a tus ojos
mirate
así
aunque nadie te mate
sos cadáver
aunque nadie te pudra
estás podrido
dios te ampare
o mejor
dios te reviente.
Mario Benedetti
miércoles, 8 de septiembre de 2010
CHE
Pido lo imposible, lo más inmerecido, lo que me atreví a hacer una vez, cuando él vivía: pido que sea su voz la que se asome aquí, que sea su mano la que escriba estas líneas. Sé que es absurdo y que es imposible, y por eso mismo creo que él escribe esto conmigo, porque nadie supo mejor hasta qué punto lo absurdo y lo imposible serán un día la realidad de los hombres, el futuro por cuya conquista dio su joven, su maravillosa vida.
( Julio Cortázar. 1967)
( Julio Cortázar. 1967)
lunes, 26 de julio de 2010
EVA
Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedo sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.
Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.
Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a Paris rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.
Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".
Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte mas muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.
Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lagrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lagrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada mas que un gran castigo.
Se pintó la República de negro
mientras te maquillaban y enlodaban.
En los altares populares, santa.
Hiena de hielo para los gorilas
pero eso sí, solísima en la muerte.
Y el pueblo que lloraba para siempre
sin prever tu atroz peregrinaje.
Con mis ojos la vi, no me vendieron
esta leyenda, ni me la robaron.
Días de julio del 52
¿Qué importa donde estaba yo?
II
No descanses en paz, alza los brazos
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.
No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?
Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.
Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.
Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.
Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.
Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.
Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada
en el candor de la beneficencia
pero la única que se dio el lujo
de coronarse por los sumergidos.
Agallas para hacer de nuevo el mundo.
Tener agallas para gritar basta
aunque nos amordacen con cañones.
Maria Elena Walsh
Y el pobrerío se quedo sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.
Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.
Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a Paris rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.
Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".
Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte mas muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.
Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lagrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lagrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada mas que un gran castigo.
Se pintó la República de negro
mientras te maquillaban y enlodaban.
En los altares populares, santa.
Hiena de hielo para los gorilas
pero eso sí, solísima en la muerte.
Y el pueblo que lloraba para siempre
sin prever tu atroz peregrinaje.
Con mis ojos la vi, no me vendieron
esta leyenda, ni me la robaron.
Días de julio del 52
¿Qué importa donde estaba yo?
II
No descanses en paz, alza los brazos
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.
No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?
Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.
Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.
Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.
Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.
Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.
Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada
en el candor de la beneficencia
pero la única que se dio el lujo
de coronarse por los sumergidos.
Agallas para hacer de nuevo el mundo.
Tener agallas para gritar basta
aunque nos amordacen con cañones.
Maria Elena Walsh
sábado, 22 de mayo de 2010
Neil Peart
Solo de Bateria de Neil Peart, baterista de Rush, en el Buddy Rich Memorial Concert.
Mi baterista de cabecera.
Enjoy!!
Mi baterista de cabecera.
Enjoy!!
sábado, 27 de marzo de 2010
No importa la razón
Una letra de Litto Nebbia, estuvo hoy en Marca de Radio ( la red , sabados de 10 a 13)y me hizo recordar una de sus mejores canciones. Si quieren ecucharla les dejo el link.
http://www.youtube.com/watch?v=2D1zlCY8CI0
No importa la razón porque te fuiste
no importa la razón porque te amé
No tengo tiempo para preocuparme
en saber cuál es el motivo
de tanta soledad
Seguro que ya habrás hecho la promesa
de querer para siempre
una vez más
Te puede suceder una y mil veces
siempre habrá alguien que te quiera
y te crea como yo.
La vida pasa y uno espera
la espera duele y uno empieza
a creer que una ilusión
nunca podrá ser
otra cosa más
que una ilusión.
También puede pasar que mañana llames
y sin ningún motivo atenderé
me hablarás de volver
tantas cosas dirás
porque sabes muy bien
que siempre aceptaré.
Pero esta vez estaré preparado
para que no me dañes al pasar
un beso será un beso
una caricia sólo eso
y así cuando te marches
tanto no sufriré.
La vida pasa y uno espera
la espera duele y uno empieza
a creer que una ilusión
nunca podrá ser
otra cosa más
que una ilusión.
No importa la razón porque te fuiste
No importa la razón si volverás...
http://www.youtube.com/watch?v=2D1zlCY8CI0
No importa la razón porque te fuiste
no importa la razón porque te amé
No tengo tiempo para preocuparme
en saber cuál es el motivo
de tanta soledad
Seguro que ya habrás hecho la promesa
de querer para siempre
una vez más
Te puede suceder una y mil veces
siempre habrá alguien que te quiera
y te crea como yo.
La vida pasa y uno espera
la espera duele y uno empieza
a creer que una ilusión
nunca podrá ser
otra cosa más
que una ilusión.
También puede pasar que mañana llames
y sin ningún motivo atenderé
me hablarás de volver
tantas cosas dirás
porque sabes muy bien
que siempre aceptaré.
Pero esta vez estaré preparado
para que no me dañes al pasar
un beso será un beso
una caricia sólo eso
y así cuando te marches
tanto no sufriré.
La vida pasa y uno espera
la espera duele y uno empieza
a creer que una ilusión
nunca podrá ser
otra cosa más
que una ilusión.
No importa la razón porque te fuiste
No importa la razón si volverás...
jueves, 31 de diciembre de 2009
Afiches
Cruel en el cartel,
la propaganda manda cruel en el cartel,
y en el fetiche de un afiche de papel
se vende la ilusión,
se rifa el corazón...
Y apareces tú
vendiendo el último jirón de juventud,
cargándome otra vez la cruz.
¡Cruel en el cartel, te ríes, corazón!
¡Dan ganas de balearse en un rincón!
Ya da la noche a la cancel
su piel de ojera...
Ya moja el aire su pincel
y hace con él la primavera...
¿Pero qué?
si están tus cosas pero tú no estás,
porque eres algo para todos,
como un desnudo de vidriera...
¡Luché a tu lado, para ti,
por Dios, y te perdí!
Yo te di un hogar...
¡Siempre fui pobre, pero yo te di un hogar!
Se me gastaron las sonrisas de luchar,
luchando para ti,
sangrando para ti...
Luego la verdad,
que es restregarse con arena el paladar
y ahogarse sin poder gritar.
Yo te di un hogar...
-¡fue culpa del amor!-
¡Dan ganas de balearse en un rincón!
Música: Atilio Stampone
Letra: Homero Expósito
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